El concierto de apertura del Año Jubilar brindó una de las mejores interpretaciones que se recuerdan de la obra de Mozart
"Porque lejos de toda monumentalidad, Mena eligió un camino historicista mas cercano a la visión de Harnoncout que a la de Bohm, sin perder por ello hondura y vitalidad. A ello contribuyó el siempre estupendo Orfeón Donostiarra, con voces maleables y con estupendos planísimos en las agudas. Se lograron momentos cumbres en el 'Dies irae', 'Tuba miirum' o en el 'Lacrimosa', dicho con unción, una unción que la tuvieron en todo momento la soprano Milagros Poblador, la mezzo Maite Arruabarrena, el tenor Luís Dámaso y el bajo Miguel Ángel Zapater."
“El tenor Dámaso siempre ha poseído una voz de timbre grato y muy apropiada para este género musical, por lo que sus partes cantadas alcanzaron un buen nivel interpretativo.”
28 de agosto de 2004 - Recital en Sant Feliú (Gerona) Luis Dámaso y AInhoa Arteta La noche del sábado fue una de aquellas noches en que la emotividad te entra por cada uno de los poros de la piel. Uno de aquellos momentos en que te das cuenta de que el arte es uno de los motores de la vida y que si todos juntos nos dejáramos seducir por su magia y nos hiciéramos más sensibles a sus sutilezas, seguramente maduraríamos mucho como sociedad
"Ya de entrada, cuando el tenor madrileño Luis Dámaso interpretó “Caro mio ben”, de Giordani, se pudo oler que el menú que nos esperaba era de lujo, y la alternancia de los dos cantantes dejó ver claramente las diferentes potencialidades y maneras de interpretar. El tenor demostró que tenía un gran dominio del fiato, una gran expresividad y un fraseo excelente. Su voz aterciopelada, sobre todo en los graves, daba el timbre justo para afrontar el bonito repertorio que nos ofreció, que tuvo el punto culminante en la tan conocida aria “Una Furtiva Lagrima” de la ópera El “Elisir D'amore”, de Donizzeti, con la que, con su depurada técnica, se puso al servicio de la expresividad, que se transformó en emoción"
“Violetta contó con el bien delineado y muy entregado Alfredo del madrileño Luis Dámaso, tenor cada día más artista y mejor cantante. Su impecable “Dé miei bollenti spiriti” se escuchó cargado de impulso y vitalidad.”
“El tenor madrileño Luis Dámaso, ganador del Premio “Luciano Pavarotti” y otros galardones importantes venció y convenció .
Su voz es bellísima en color, en brillo y en claridad de emisión. Me recordó al primer Aragall. Y se lanzó con seguridad al esperado “do de pecho” final del “Benigne” manteniendo con firmeza la nota y arrancando la esperada ovación del público. Esta tenoril escalada al sobreagudo forma en Sevilla también parte del rito. Volverá el año que viene. Ya lo verán.”
“Una sorpresa gratísima fue el alto nivel del tenor madrileño Luis Dámaso, cuya aria de Arbace, muchas veces representada como un mero trámite o peor todavía, suprimida, fue una lección de canto mozartiano que sacudió al público bilbaíno que empezó a aplaudir con fuerza a partir de su intervención de verdadero lujo. Sin duda, oiremos hablar pronto de este tenor ligero de excelentes capacidades.”
“El tenor Luis Dámaso cantó un Arbace que le situó, de inmediato, en el primer plano. Ha de encontrar, sin duda, en Mozart un buen aliado en su cartera.”
“... Luis Dámaso tuvo el plus de espectacularidad vocal que le confieren los agudos que Rossini escribió en el aria “Cujus animam” y que fueron abordados con suficiencia por el tenor madrileño.”
“Se esperaba con interés la actuación de Luis Dámaso como Rodolfo, no en vano el tenor madrileño había obtenido el primer premio del Concurso de Canto Luciano Pavarotti. No defraudó. Su timbre de voz es espléndido, lleno de calor, si elige bien el repertorio puede hacer una carrera de postín”